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23 oct 2013

El asma está relacionada a la aparición de caries


Las personas asmáticas suelen respirar por la boca, lo que reseca sus mucosas bucales y hace que los gérmenes ataquen con mayor rapidez. Además, al tener la boca seca, tienen la necesidad de tomar más líquido e incurren en el error de consumir bebidas azucaradas. Otro factor que reduce la secreción de saliva es el consumo de ciertos medicamentos.

Un estudio ha analizado a cuatro grupos de personas que padecen asma compuestos por niños de tres y seis años, adolescentes de entre doce y dieciséis años, y jóvenes de entre dieciocho y veinticuatro años. En general, en todos estos grupos se ha observado una mayor incidencia de caries y gingivitis.

"Los niños con asma tienen mayor tendencia de respirar con la boca. Eso hace que se les seque la boca y que tengan la necesidad de beber y tomar, con más frecuencia, bebidas azucaradas", explica la higienista dental e investigadora del Instituto de Odontología de la Academia Sahlgrenska, Malin Stensson.

Por su parte, en el grupo de los adolescentes los investigadores destacan que "sólo uno de cada veinte asmáticos no tenía caries, una circunstancia que en el caso de los no asmáticos aumentaba a trece". Según Stensson, la "baja secreción de saliva" propiciada por "los medicamentos que toman" podría incrementar la formación de caries.

Por todo ello, y aunque reconocen que el número de participantes es "pequeño", los especialistas recomiendan que "los médicos, los odontólogos y los padres de los niños asmáticas sean consciente de la relación entre asma e higiene oral".

Fuente: Dentalw.com

25 may 2012

En la lonchera escolar está la clave para prevenir la caries en los niños

Frutas como la manzana y la pera resultan ideales dentro de las loncheras de los pequeños de la casa ya que ayudan a limpiar sus dientes y así evitar que los azúcares produzcan caries. Incluir un trozo de queso también es muy recomendable porque neutralizan la formación de ácidos que contribuyen a la aparición de lesiones derivadas de las caries.

Especialistas del Colegio odontológico de Perú señalaron que a diferencia de los productos envasados, los alimentos naturales no poseen grasas y además ayudan a limpiar los dientes. Frutas como la manzana, peras, plátano, granadilla, así como alimentos que aportan proteínas como los huevos duros, y energéticos como la kiwicha, el maní y la cancha tostada, son recomendables para una lonchera escolar saludable y para evitar las caries en los estudiantes.

El decano de dicha orden profesional, Miguel Saravia Rojas, sostuvo que los ejemplos mencionados aportan nutrientes al organismo y protege los dientes de la caries, a diferencia de aquellos productos envasados que contienen mucha azúcar y grasas saturadas que afectan la dentadura y el metabolismo contribuyendo al sobrepeso.

Asimismo, señaló que es sano incluir un trozo de queso porque neutralizan la formación de ácidos que contribuyen a la aparición de lesiones derivadas de las caries. En el caso de las frutas, dijo que las manzanas y peras ayudan a limpiar los dientes porque al masticarlas su acción es muy parecida a la de un cepillo de dientes.

Saravia recordó que la lesión cariosa es una enfermedad infecciosa producida por las bacterias, que se alimentan de los azúcares y restos de comida en la boca, y producen ácidos, que desmineralizan los dientes.

Fuente: Notiactual.com

13 sept 2011

Las caries están apareciendo cada vez a más temprana edad

El estudio realizado por la Facultad de Odontología de la Universidad Andrés Bello en Chile arrojó como resultado que el 17% de los niños de dos años ya tiene manifestaciones de caries en su dentadura, lo que llama la atención de especialistas, debido a que a esta edad, aún los pequeños no completan su dentición primaria.

Es común que los adultos regalen a los niños dulces como muestran de cariño, o como premio, lo que aumenta la posibilidad de adelantar los problemas de las caries. El estudio sostiene que a tan corta edad, la destreza psicomotora fina no está bien desarrollada lo que hace presagiar que los pequeños no se realizan una buena higiene bucal.

La odontopediatra de la Clínica Integral, María Pía González, señaló que “acá en mi consulta llegan papás con niños cada vez más pequeños y con problemas de caries, y esto generalmente pasa con mamás que amamantan a niños hasta más allá de los seis meses de edad, a pesar de que ya es poco beneficiosa su leche. Además a esto hay que sumarle que hay poca conciencia de la higiene bucal que se les debe realizar desde los primeros meses y más aún cuando sale el primer diente”.

La especialista agregó que la falta de información también pasa por parte de los pediatras que no siempre destacan la importancia de la limpieza de la boca de los bebés, lo que produce que cada vez sean más pequeños los niños que llegan al odontólogo. “La higiene se puede realizar con una gasa o la punta de un pañal de genero humedecido por toda la boquita del pequeño, y con mayor razón cuando aparecen los primeros dientes”, explicó la profesional.

Por último la doctora González sostuvo que “hay muchas maneras de prevenir las caries en los niños, ya que los pequeños no vienen con bacterias en su boca, somos nosotros quienes se las transmitimos y existen distintas formas de evitarlo. Por ejemplo, no compartir la misma cuchara, no darle besitos en la boca, hacerles higiene bucal desde que nacen y una de las cosas más importantes, no hacerlos dormir con mamadera, ya que es el momento y lugar perfecto para que las bacterias actúen y se multipliquen”.

Fuente: Eltipografo.cl

1 jun 2011

Estudio argentino revela que bebidas azucaradas no gaseosas afecta dientes de niños

Una tesis realizada por dos estudiantes argentinas reveló que los niños de ese país consumen 4 veces al día algún tipo de bebida azucarada no gaseosa y determinó que el consumo frecuente de estas bebidas afecta el estado dentario en niños y niñas de 3 a 5 años y 10 meses. Una de las razones por las que las piezas dentales de los pequeños se ven afectada es porque no toman suficiente leche para fortalecer el calcio de sus dientes.

Poco menos del 60 % de los niños tienen cuatro momentos de consumo de azúcar al día, por jugos y gaseosas, y alrededor del 26 % no consume leche diariamente, lo que, entre otros factores determinó que 81% de los niños evaluados en un jardín de infantes de la ciudad de Buenos Aires mostrase pérdidas dentarias.

Los resultados surgen de una tesis realizado por Valeria Marco y Soledad Pisaniak Sahasquet, alumnas de la carrera Licenciatura en Nutrición de Universidad Maimónides (Teis de Graduación Ciclo Lectivo 2010).

Fueron tutoras las doctoras Raquel Doño y Adriana Pistochini, docentes de la cátedra de Odontología Integral Niños y Adolescentes, de la Facultad de Odontología de la Universidad Maimónides).

De acuerdo a un resumen difundido por esa casa de estudios, "la salud bucal contribuye a la salud general y calidad de vida del individuo".

"En la actualidad hay varios estudios que denotan una preocupación por el incremento en la prevalencia de erosión dental en los niños. Estos autores se refieren al incremento dramático en el consumo de jugos de frutas ácidas, néctar de frutas y bebidas carbonatadas como base de su preocupación (Lussi, 2000; Macchi, 1993)".

Atención primaria de la salud

Se recordó que "la conferencia de Alma-Ata en 1978 logró dirigir la atención internacional hacia el concepto de la salud como un derecho humano y propuso la Atención Primaria de Salud como la mejor estrategia para poner la salud al alcance de todos los miembros de la sociedad. Un enfoque central de la estrategia es la reorientación de recursos hacia el cuidado básico y hacia la prevención, y no exclusivamente hacia los hospitales y la alta tecnología médica". En ese sentido, se definió que "la participación social y el trabajo interdisciplinario son elementos clave de esta estrategia".

El objetivo general del trabajo investigativo era determinar el efecto que produce el consumo de bebidas no alcohólicas de uso frecuente sobre el tejido dentario en niños de 3 a 5 años y 10 meses.

Entre los objetivos específicos se hallaban:

*Identificar los patrones de consumo de bebidas no alcohólicas de uso frecuente de los niños y niñas participantes del estudio.
*Evaluar el estado dentario de los niños en estudio de 3 a 5 años y 10 meses de un Jardín de Infantes perteneciente al GCBA (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires).
*Elaborar un “Programa de nutrición y salud bucal”, orientado a niños, padres y docentes, enfocado en la prevención de enfermedades dentales.

La metodología utilizada fue una investigación de enfoque cuantitativo con diseño no experimental, transversal, descriptivo.

El trabajo de campo se realizó en un Jardín de Infantes perteneciente al GCBA durante el mes de octubre del 2008.

Ese establecimiento tiene una población de 53 alumnos, a quienes se les realizó un cuestionario estructurado de tipo anónimo voluntario a los padres y/o tutores de los niños, donde se averiguó el tipo y la frecuencia de consumo diario de bebidas y la utilización de medidas preventivas.

En una segunda etapa, sobre una muestra de 26 alumnos seleccionados aleatoriamente, se realizó el exámen odontológico a los niños, con previa autorización de los padres. Odontólogos calificados realizaron el odontograma y calcularon el índice de pérdida de tejido dentario de acuerdo a los protocolos establecidos por Smith y Knight en 1984.

La hipótesis de investigación era: “El consumo de bebidas no alcohólicas de uso frecuente afecta el estado dentario en niños y niñas de 3 a 5 años y 10 meses”.
Se realizó distribución de frecuencias, media y desvío estándar de las variables. Se analizaron las asociaciones (chi cuadrado) y correlaciones (Spearman) de las variables con el estado dentario.

RESULTADOS

El 58,5% de los participantes estudiados tuvieron más de 4 momentos de azúcar (cantidad de veces que se ingiere azúcar al día), límite considerado como excesivo. El 70% no recibió aplicación de fluoruros tópicos y el 60% no utiliza buches fluorados, sin embargo el 73% usa pastas fluoradas.

En relación al cepillado diario, 41,5% lo realiza dos veces al día y el 36%, tres.

Cuando se les interrogó sobre la preferencia del consumo de bebidas surgió, como puede verse en la Tabla nº 1, que el agua y la leche fueron las bebidas más seleccionadas.
 

Tabla Nº 1: Preferencia en el consumo de bebidas por los niños que concurren al Jardín de Infantes (n=53).

Fuente: Elaboración propia a partir de los datos relevados del trabajo de campo.

A través de la pregunta sobre la frecuencia de consumo de dichas bebidas, se obtuvo que el 26% de los niños no consumen leche diariamente, identificando un posible déficit en el consumo de calcio, nutriente imprescindible en la alimentación de este grupo etáreo.

Cuando fue interrogado sobre el motivo de la elección de cada bebida, como esperado se rescata la elección “porque le gusta”, sobre “Es lo que hay en casa”, “Por la publicidad” o “La consumen sus amigos”.

Sobre una muestra de 26 alumnos, se obtuvo a través del examen dentario, que el 81% presentaba pérdida del tejido dentario, encontrándose las zonas ocluso incisal y la lingual las más afectadas (Gráfico nº1).

Gráfico Nº 1: Pérdida dental encontrada a través del examen dentario en los niños que concurren al Jardín de Infantes (n=26).

Fuente: Doño, Pistochini, 2009.
Dentro de las asociaciones y correlaciones encontradas, se destacan:
*Bebida preferida jugo con pérdida dentaria ocluso incisal, chi cuadrado de 5.13 con una p <>
 
*Frecuencia de consumo de agua saborizada y pérdida dentaria ocluso incisal con un chi cuadrado de 4.15 y p <0.05>

*Frecuencia de consumo de jugo exprimido y pérdida dentaria con un chi cuadrado de 4.019 y un p <0.05>

*Frecuencia diaria de gaseosa y pérdida dentaria ocluso incisal, con un chi cuadrado de 4.36 y una p <>

*Frecuencia de consumo de leche entera y componente cd (dientes con caries) del ceod (Piezas dentarias con caries, indicación de extracción y obturadas), con un chi cuadrado de 10.71 y un
p<0.001>

*Frecuencia de consumo de jugo líquido y pérdida dentaria lingual, con un chi cuadrado de 10.18 y p<0.001>

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

*Los momentos al día de azúcar son elevados según lo recomendado por los odontólogos.
El elevado porcentaje de pérdida de tejido dentario de origen no bacteriano (81%) es superior a los hallados en otros estudios (Nunn et al, 1997; Millward et al, 1994; Deshpande et al, 2004).
*Se encontró asociación y correlación entre pérdida dentaria y consumo de jugos y gaseosas.
*La escasa aplicación de medidas preventivas, los patrones de consumo de bebidas en edades tempranas y el incremento de las erosiones ponen en evidencia la necesidad de implementar acciones de educación para la salud en las escuelas.

Fuente: Notaspampeanas.com.ar

13 abr 2011

La caries azota a los niños estadounidenses

La comunidad dental estadounidense ve con preocupación que los niños de 6 años presenten caries. Alertan que esto se debe a que los padres no prestan suficiente atención a sus hijos cuando éstos se están cepillando sus dientes. También ponen la lupa en la cantidad de azúcar que los padres dan a sus niños en las noches. Temen que cada vez con menor frecuencia se lleve a los pequeños al odontólogo, debido a la fuerte crisis que azota al país norteamericano.

La Asociación Dental Estadounidense (ADA, en inglés), asegura que el 40% de los infantes en EE.UU. tiene caries al llegar a la edad de 6 años. Por su parte, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) indica que las caries son la enfermedad crónica más común entre niños de 5 a 17 años.

La causa principal de esta enfermedad es la falta de una limpieza adecuada desde temprana edad. Por esta razón, al conmemorarse durante febrero el "Mes Nacional de la Salud Dental de los Niños", dentistas y médicos recomiendan a los padres prestar especial atención a la higiene bucal de los más pequeñitos.

Para el dentista Joseph Sachs, algo que contribuye enormemente con este problema es que los padres confían mucho en sus hijos pequeños a la hora de cepillarse y dejan que lo hagan ellos solos. "Deben enseñarles a sus niños cómo cepillarse los dientes correctamente y deben supervisarlos hasta que sean lo suficientemente mayores y demuestren que lo hacen apropiadamente", dijo Sachs.

"Los padres les dan a sus niños mucha independencia muy temprano, y los menores se cepillan sólo por 2 segundos y lo que sucede es que terminan con caries cuando tienen apenas 5 o 6 años", agrega el dentista y padre que tiene su consultorio en Manhattan, N.Y.

Si bien la mayoría de los padres a nivel nacional llevan a sus hijos al dentista cuando cumplen tres años, el doctor Sachs recomienda que lo hagan más temprano. "Así evitan cosas como las caries creadas por los biberones, debido a que muchos padres dejan a los bebés con los biberones toda la noche".

"Deben traer a sus niños temprano para que nosotros evaluemos sus dientes y asegurarnos que no hay nada anormal", enfatizó el dentista.

Sin embargo, Sachs reconoció que muchos padres, debido a la recesión económica, no pueden pagar una visita al odontólogo ni asumir los altos costos de los tratamientos. "Aunque deberían llevar a sus niños al dentista dos veces al año, lo están haciendo sólo una vez cada dos años, debido a que no tienen seguro médico. Además, piensan que sólo con cepillarle los dientes están bien".

"Mucha gente cree erróneamente que los dientes (de leche) de sus hijos se van a caer y van a ser reemplazados por otros y no ven la necesidad de llevarlos al dentista", dijo el doctor, quien agregó que "otros piensan que como nunca tuvieron problemas con sus dientes, sus hijos van a ser iguales, pero las cosas no son siempre así".

Un factor importante a tomar en cuenta, según la ADA y la Academia Americana de Pediatría, es que los niños en EE.UU., están consumiendo cantidades cada vez mayores de bebidas gaseosas y azucaradas que podrían aumentar el riesgo de padecer de enfermedades dentales.

"Este es un gran problema, principalmente entre los adolescentes, que toman muchas sodas o bebidas de energía que son terribles para los dientes", comentó Sachs. "Los padres también deben examinar qué pasa en la noche inmediatamente después de la cena. Muchas veces le dan un postre que tiene mucha azúcar a sus hijos. En la noche se debe optar por cosas más saludables", agregó.

La ADA señala que cuando los dientes están en contacto frecuente con el azúcar aumenta el riesgo de desarrollar caries y erosión del esmalte de los mismos. Los niños son más susceptibles a tener caries porque el esmalte de sus dientes no se ha desarrollado completamente.

Fuente: OdontologiaVirtual.com

26 mar 2011

El asma aumenta las posibilidades de sufrir caries en niños

El asma hace que los niños respiren por la boca. Por lo tanto la boca se reseca. Si el pequeño consume alimento azucarados, no tedrá como defender sus dientes del azúcar que crea la caries. Esta ha sido una de las conclusiones de una tesis presentada por la Academia Sahlgrenska, que evaluó a niños y jóvenes con edades comprendidas entre 3 y 24 años de edad. La gingivitis también está más presentes en niños con asma.

Los niños y adolescentes con asma tienen algo más de caries y sufren con más frecuencia de gingivitis (inflamación gingival) que las personas de la misma edad sin asma. Esta es la conclusión de una tesis presentada en la Academia Sahlgrenska.

El trabajo presentado en la tesis ha analizado a niños, adolescentes y adultos jóvenes en los grupos de edad de 3, 6, 12-16 y 18-24, con y sin asma. El primer estudio reveló que los niños de 3 años de edad que sufren de asma tienen más caries que los de 3 años de edad sin asma. "Los niños con asma tenían una mayor tendencia a respirar por la boca. Se les secó la boca y se les dio bebidas azucaradas con más frecuencia Esto puede haber contribuido a su desarrollo más alto de caries", explica Malin Stensson, higienista dental e investigador de el Departamento de Cariología, Instituto de Odontología de la Academia Sahlgrenska.

Estos niños fueron seguidos en estudio desde sus 3 años de edad hasta la edad de 6 años. Se hizo evidente que los 3 años de edad con asma posteriormente desarrollado más caries que los niños sin asma.

Los científicos también han comparado la salud bucal de los adolescentes entre 12-16 años que tenían asma moderada o grave a largo plazo con la de los adolescentes de la misma edad sin asma. "Sólo 1 de cada 20 en el grupo de asma no tiene caries, mientras que 13 de los 20 fueron cre-caries en el grupo control. Uno de los factores que pueden haber influido en el desarrollo de la caries es el nivel algo más bajo de la secreción de saliva, que fue probablemente causado por la medicación adoptadas por las personas con asma. los adolescentes con asma también sufren con más frecuencia de la gingivitis que los que no padecen la enfermedad", dice Malin Stensson.

El trabajo presentado en la tesis también examinó la salud bucal de los adultos jóvenes de 18-24 años, con y sin asma. Los resultados de este grupo de edad eran casi idénticos a aquellos en el grupo de 12-16 años de edad, aunque las diferencias entre las personas con asma y los que no, no eran tan grandes.

Malin Stensson señala que el número de participantes en los estudios fue relativamente pequeño, y los resultados pueden ser difíciles de generalizar. Lo que es interesante, sin embargo, es que los jóvenes con asma tienen más caries que los que no tienen asma, incluso para estos participantes que proceden de zonas con salud oral relativamente buena. "El estudio es especialmente fiable, porque los grupos son homogéneos con respecto a la edad y área de residencia. Además, los participantes con asma había sido correctamente diagnosticados por un especialista. Uno de los estudios es longitudinal, y esto da fuerza adicional a los resultados", dice Malin Stensson.

Se hace hincapié en lo importante que es que los jóvenes con asma reciban cuidado dental temprano, y que se establezca un programa preventivo de salud bucal entre el sistema de atención de la salud y el sistema de atención dental. "El personal médico y dental y los padres de niños con asma deben ser conscientes de la conexión entre el asma y la higiene oral".

Fuente: Medicalnewstoday.com

7 ene 2011

Unas bacterias de la cavidad oral pueden proteger de la caries


La caries es la enfermedad infecciosa más común en todo el mundo y, aunque está condicionada por múltiples factores, estudios recientes han identificado unas bacterias en la cavidad oral que protegen frente a los microorganismos causantes de las caries, según se ha destacado durante el simposio 'Microbioma: descubriendo el último órgano del cuerpo humano', organizado por la Fundación Lilly en Madrid.

Según ha explicado el doctor Alex Mira, del Centro Superior de Investigación en Salud Pública de Valencia, "las personas que no padecen caries tienen una serie de bacterias distintas que producen antibióticos y matan específicamente a las bacterias que causan las caries".

De este modo, los estudios realizados aislando los genes dominantes de individuos sin caries han mostrado que estas bacterias inhiben el crecimiento de la bacteria cariogénica, sugiriendo que el uso de estas cadenas de bacterias comensales como probióticos podría promover la salud oral y prevenir la caries dental.

La placa dental humana se compone de una compleja microbiota en la que habitan entre 400 y 500 especies de microorganismos, "la gran mayoría de ellas es necesario que estén ahí, porque forman parte del equilibrio natural", concreta el doctor Mira.

Por ello, aunque se han identificado bacterias que pueden ser beneficiosas, el próximo paso en las investigaciones que señala este experto es "saber si se puede reemplazar la flora microbiana oral de una persona por otra flora compuesta de bacterias saludables manteniendo el equilibrio de la boca".

Por otro lado, el equipo de investigadores del doctor Mira ha demostrado que las caries no están provocadas por una sola bacteria, sino que hay otras que "también producen ácido y que por tanto pueden estar involucradas en la caries", explica.

Fuente: europapress.es

Descifran enzima que hace que la caries se pegue a los dientes



El Groningen profesores Bauke Dijkstra y Dijkhuizen Lubbert han descifrado el mecanismo de la estructura y funcional de la enzima glucansucrase que es responsable de la placa dental se pegue a los dientes. Este conocimiento estimular la identificación de las sustancias que inhiben la enzima. Sólo tiene que añadir esta sustancia a la pasta de dientes, o incluso dulces, y la caries será una cosa del pasado.

Los resultados de la investigación han sido publicados esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

La Universidad de Groningen investigadores analizaron glucansucrase del Lactobacillus reuteri bacteria del ácido láctico, que está en la boca humana y el tracto digestivo. Las bacterias usan la enzima glucansucrase para convertir el azúcar de los alimentos en largas cadenas, azúcar pegajoso. Ellos usan este pegamento para adherirse al esmalte dental. La principal causa de caries, el Streptococcus mutans, bacteria, también utiliza esta enzima. Una vez adheridas al esmalte del diente, estas bacterias fermentan los azúcares liberando ácidos que disuelven el calcio en los dientes. Así es como se desarrolla la caries.

Estructura tridimensional

Utilizando cristalografía de proteínas, los investigadores fueron capaces de dilucidar las tres dimensiones (3D), estructura de la enzima. Los investigadores Groningen son los primeros en tener éxito en la cristalización glucansucrase. La estructura cristalina ha revelado que el mecanismo de plegado de la proteína es única. Los distintos ámbitos de la enzima no se forman de una sola cadena lineal de aminoácidos, pero a partir de dos piezas que ensamblan a través de una estructura en forma de U de la cadena, este es el primer informe sobre un mecanismo de plegado en la literatura.

Mecanismo funcional

El desmoronamiento de la estructura 3D proporcionan a los investigadores información detallada sobre el mecanismo funcional de la enzima. La enzima se divide la sacarosa en fructosa y glucosa y, a continuación añade la molécula de glucosa a una cadena de azúcar cada vez mayor. Hasta ahora la comunidad científica supone que ambos procesos fueron realizados por diferentes partes de la enzima. Sin embargo, el modelo creado por los investigadores de Groningen ha puesto de manifiesto que ambas actividades se desarrollan en el mismo sitio activo de la enzima.

Inhibidores

Dijkhuizen espera que los inhibidores específicos de la enzima glucansucrase puede ayudar a impedir la adhesión de las bacterias al esmalte de los dientes. La información sobre el mecanismo de la estructura y funcional de la enzima es crucial para el desarrollo de tales inhibidores. Hasta ahora, este tipo de investigación no ha tenido éxito, los estados Dijkhuizen: Los inhibidores de varios no se ha estudiado bloqueado sólo el glucansucrase, sino también la amilasa enzimas digestivas en nuestra saliva, que es necesaria para degradar el almidón.

Evolución

La estructura cristalina también proporciona una explicación de esta inhibición doble. Los datos publicados por los científicos Groningen muestra que las proteínas glucansucrase probablemente evolucionó a partir de las enzimas amilasa que degradan el almidón. Ya sabíamos que las dos enzimas fueron similares, dice Dijkhuizen, pero la estructura cristalina reveló que los sitios activos son prácticamente idénticos. inhibidores de futuro lo que deberán ser dirigidas a objetivos muy específicos ya que ambas enzimas son evolutivos estrechamente relacionados.
Pasta de dientes y los dulces

Dijkhuizen señala que en los inhibidores de glucansucrase futuro se puede agregar a la pasta dental y enjuague bucal. Pero aún puede ser posible añadirlos a los dulces, sugiere. Un inhibidor puede impedir que los azúcares liberados en el daño causa la boca. Sin embargo, Dijkhuizen no espera que los cepillos de dientes han tenido su día: . Siempre será necesario limpiar los dientes

Descargo de responsabilidad: Este artículo no está destinado a proporcionar consejo médico, diagnóstico o tratamiento. Las opiniones aquí expresadas no necesariamente reflejan aquellos de ScienceDaily o su personal.

Fuente: akronoticias.com

23 dic 2010

Caries dental en el niño. Una enfermedad contagiosa


Leonor Palomer R.
Odontóloga Universidad de Chile.

 Resumen
Introducción: La carie dental es una enfermedad de alta prevalencia en todo el mundo y actualmente se define como una patología transmisible, en cuyo contagio juega un rol fundamental el Streptococcus Mutans (SM). Muchos estudios indican que la colonización temprana de la boca del niño por dicha bacteria es a través de la saliva de los adultos, especialmente de las madres. Objetivos: Familiarizar al médico pediatra, quien tiene la posibilidad de revisar a los niños desde su nacimiento, en los conceptos actuales en cuanto a la etiopatogenia de la caries dental en el niño. Método: Se revisó la literatura al respecto, usando como base de datos los artículos del Medline, seleccionando los artículos en base a las palabras clave: transmisión, caries dental, pediatría, Streptococcus Mutans. Se utilizó para esta revisión, aquellos artículos que utilizaron muestras estadísticamente significativas y método científico para la identificación de las bacterias. Resultados: La revisión bibliográfica confirma el rol fundamental del SM en la generación de la caries dental en el niño y su transmisión a través de la saliva. Conclusiones: La carie dental es una enfermedad transmisible y el principal responsable es el SM. Es importante que el médico pediatra conozca los mecanismos de contagio y se preocupe de informar a las madres, favorezca hábitos saludables de cuidado oral y derive a sus pacientes al odontólogo en forma oportuna, para así ayudar a prevenir la transmisión de la enfermedad.
 
(Palabras clave: transmisión, caries dental, pediatría, Streptococcus Mutans).


INTRODUCCIÓN 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido la caries dental como un proceso localizado de origen multifactorial que se inicia después de la erupción dentaria, determinando el reblandecimiento del tejido duro del diente y que evoluciona hasta la formación de una cavidad. Si no se atiende oportunamente, afecta la salud general y la calidad de vida de los individuos de todas las edades1. Es una de las enfermedades más prevalentes en la población mundial y en Chile afecta al 85% de los niños en edad escolar2. El daño producido por caries dental en niños chilenos de 12 años, es de 3,42 dientes permanentes afectados (COPD), con un rango de 5,14 en la IX Región y de 2,19 en la III Región (Diagnósticos Nacionales, MINSAL 1996-1999).
 
La magnitud del problema obliga a una gran inversión de recursos en tratamientos que podrían evitarse si se aumentan las medidas de prevención.
 
Actualmente, se sabe que la caries corresponde a una enfermedad infecciosa, transmisible, producida por la concurrencia de bacterias específicas, un huésped cuya resistencia es menos que óptima y un ambiente adecuado, como es la cavidad oral3. La conjunción de estos factores favorece la acidificación local del medio, lo que produce degradación de los hidratos de carbono de la dieta, a su vez seguida de la destrucción progresiva del material mineralizado y proteico del diente3-5. A menos que este proceso sea detenido con una terapia específica, puede llevar a la pérdida total de la corona dentaria3. 

La presencia de microorganismos capaces de producir ácido suficiente para descalcificar la estructura del diente es necesaria para este proceso3. En los últimos años se ha implicado al Streptococcus Mutans (SM) como el principal y más virulento microorganismo responsable de la caries dental3-5. Existen otros microorganismos como el Lactobacillus, Actinomyces y otros tipos de Streptococcus que también participan, pero su rol es de menor importancia5.
 
Normalmente, el SM no se encuentra en la cavidad oral del recién nacido y sólo se detecta tras el inicio de la erupción de los dientes temporales4. Al aparecer las piezas dentales en la boca, es posible que sobre ellas ocurra la formación de la placa bacteriana, estructura microbiana considerada como el principal agente causal en la mayoría de las enfermedades dentarias, pulpares y periodontales4. La placa bacteriana puede definirse como un ecosistema compuesto de estructuras microbianas agrupadas densamente, glucoproteínas salivales insolubles, productos microbianos extracelulares y en menor proporción detritus alimentarios y epiteliales, firmemente adheridos a la superficie dentaria3.
 
El SM es uno de los primeros microorganismos en adherirse a la placa bacteriana y multiplicarse allí. Estos microorganismos son capaces de producir ácidos y polisacáridos a partir de los carbohidratos que consume el individuo, lo que tiene importancia porque los polisacáridos les permiten adherirse a la placa bacteriana y el ácido es capaz de desmineralizar la capa de esmalte de la pieza dentaria, siendo esto último la primera etapa en la formación de la caries dental5. 

Por ser la caries una enfermedad infecciosa transmisible, para disminuir o retardar la colonización de la boca de los niños por las bacterias causantes de ella, el médico pediatra debe conocer los mecanismos por los cuales ocurre esta transmisión, esencialmente lo que dice relación con el traspaso de microorganismos desde la saliva de los adultos, en especial de las madres. Con este objetivo se hizo una revisión del tema para destacar su real importancia y magnitud.

MECANISMOS DE CONTAGIO 

La transmisión de microorganismos desde la saliva de la madre al niño, fue sugerida por primera vez en 1975 por Berkowitz y Jordan6, quienes usaron el método de tipificación de la mutacina para demostrar que los microorganismos de las muestras tomadas desde la boca de los niños, eran idénticos a los encontrados en la boca de sus madres. En 1985, Berkowitz y colaboradores7 trabajaron comparando la producción de bacteriocina por SM, aislado de la boca de 20 pares de madres e hijos y concluyeron que la correspondencia de los microorganismos era estadísticamente significativa.

 
Davey y Rogers8 en 1984, examinaron muestras de placa bacteriana en 10 familias y 5 de ellas fueron reexaminadas 6 meses más tarde. Usando métodos bioquímicos y tipificación de bacteriocina, corroboraron que la madre es la mayor fuente de infección dental por SM en los niños pequeños. En este trabajo, el padre no compartía las cepas del microorganismo con otros miembros de la familia.
 
En 1988 Caufield y colaboradores9, usando un marcador de genotipo del SM, demostraron una alta correspondencia entre las cepas de microorganismos de la saliva de la madres y sus hijos y también al interior de los diferentes grupos raciales, sugiriendo una transmisión vertical de las bacterias en las poblaciones humanas. También los niveles de SM eran similares en las madres y sus hijos, demostrando una relación cuantitativa en cada pareja.
 
El contagio de la boca del niño, por bacterias cariogénicas provenientes de la saliva de los adultos, especialmente la madre, se produce principalmente al erupcionar las piezas dentarias. Existirían períodos críticos de susceptibilidad, por lo que se ha empleado el término "ventanas de infectividad" para graficar este momento, el que se produciría entre los 6 y los 24 meses y entre los 6 y 11 años del niño, coincidiendo con los períodos de aparición de las piezas dentarias en la boca10. Se ha demostrado que mientras más precoz es la colonización de la boca del niño por las bacterias cariogénicas, mayor es el riesgo de tener caries en el corto plazo11,12. En el estudio realizado por Mattos-Graner y colaboradores13 se investigó la posible transmisión horizontal del SM en niños que asisten a salas cunas de Brasil, cuyas edades fluctuaban entre los 12 y 30 meses. Al analizar las bacterias comprometidas, se encontró que varios niños de la misma sala cuna, tenían genotipos idénticos del SM, lo que indicaría que la transmisión horizontal puede ser otra forma de adquisición del microorganismo.
 
El mecanismo de contagio entre madre e hijo, se produce cuando ésta comparte los cubiertos con su hijo, usa el mismo cepillo dental, lo besa en la boca o prueba la temperatura de la mamadera con su boca o simplemente, "lava" el chupete de su hijo con su saliva. De esta manera, la madre transmite las bacterias cariogénicas a su hijo. Por lo tanto, se puede deducir que una mujer que tiene hábitos deficientes de cuidado dental, repetirá estos patrones en sus hijos y se crearán las condiciones ideales para el desarrollo de las caries.
 
Por otro lado, Köhler y Bratthall14 revisaron los niveles de SM en cucharas contaminadas con saliva y encontraron una correlación entre el recuento de SM en la saliva de la persona y la cantidad de microorganismos transferidos a la cuchara. Se estudió la sobrevida de los SM en los elementos contaminados y fue posible encontrar algunas bacterias vivas después de 24 y 48 horas, si bien después de 7 horas su número decrecía considerablemente.
  
Hay autores que han investigado la influencia del uso de diferentes sustancias como el Xylitol, considerado un endulzante no cariogénico e incluso cariostático, en la disminución de la transmisión del SM de madre a hijo. Söderling, Isokangas y colaboradores15, realizaron un seguimiento por 6 años a un grupo de mujeres que consumieron goma de mascar endulzada con Xylitol, durante 21 meses, comenzando 3 meses antes del parto. Los grupos control recibieron Clorherxidina y barniz de Flúor. Después de dos años controlaron a 169 pares de madres e hijos y luego, a los 3 y 6 años revisaron a 159 y 147 pares respectivamente. En todos los estudios se concluye que el consumo de Xylitol reduce la transmisión de SM de la madre al hijo, siendo estos resultados estadísticamente significativos, al compararlos a los de la Clorhexidina y el Flúor.

TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN 

Para prevenir la formación de la caries dental, se recomienda impedir la organización de la placa bacteriana mediante su remoción por el cepillo dental. La madre debe limpiar las superficies de los dientes desde que estos aparecen en boca del niño con una gasa y posteriormente con un cepillo suave y de tamaño adecuado a la boca del hijo. El niño puede comenzar a cepillarse por sí mismo, sólo cuando tiene la habilidad motriz necesaria. El uso de dentífrico debe indicarse cuando el niño ya no lo ingiera, en cantidad mínima y deben usarse pastas dentales infantiles4.
 
También existen métodos químicos de prevención y tratamiento; en el mercado se encuentran antisépticos que combaten los gérmenes de la placa, como es el caso de la Clorhexidina3. Los enjuagues diarios por períodos de tiempo recomendados por el odontólogo, reducen la cantidad de placa bacteriana. Estos colutorios no deben usarse en niños menores, que puedan ingerirlos.
Es fundamental que la embarazada controle la cantidad de placa bacteriana en su boca durante la gestación y así disminuya la posibilidad de infectar al niño. Debe preocuparse de tratar las lesiones de caries que puede tener y mejorar la higiene bucal. 

Otras medidas de prevención apuntan al uso de sustancias que mejoren la resistencia del huésped a la acción del ácido producido por las bacterias y es así como se recomienda el uso de flúor, ya sea por vía sistémica o local3. En las zonas de Chile con agua con flúor, es recomendable el uso tópico de barnices de flúor, aplicados por el odontólogo, en niños sobre los 3 años y en las zonas sin flúor en el agua, es aconsejable además administrar este elemento en forma de gotas y comprimidos, desde el nacimiento.
 
También se preconiza la aplicación de sellantes en las fisuras de las superficies oclusales de molares y premolares jóvenes, para proteger las piezas dentarias. Estos actúan como barrera al paso de los microorganismos y se recomiendan principalmente para piezas definitivas, después de su erupción en boca3. Otras medidas están dirigidas a mejorar la calidad de la dieta, disminuyendo el consumo de hidratos de carbono5. 

Todas estas medidas ayudan en el combate de las caries y a disminuir su prevalencia en la población.
 
Como una manera de evitar la contaminación temprana de la boca del niño, se ha insistido en tratar a las madres, para evitar el traspaso precoz del SM a sus hijos. Kohler y Andreen16 realizaron un programa preventivo reduciendo el número de SM en la cavidad oral de madres, durante los tres primeros años de vida de sus hijos. Al estudiarlos cuando los niños tenían 7 años, las mujeres tratadas tenían menores índices de bacterias en sus bocas que las pacientes del grupo control y sus hijos eran portadores del SM en un 46% en comparación con un 95% de los niños de las madres del grupo control. Un 23% de los niños de madres tratadas estaban libres de caries, lo que sólo ocurrió en un 9% de los controles. Sus resultados demuestran que una reducción de los niveles de SM en la madre, durante la erupción de la dentición primaria en los niños, tiene una influencia a largo plazo en la colonización por esa bacteria en los hijos y en la aparición de caries.
En el futuro se espera contar con vacunas que protejan contra las bacterias de la placa bacteriana y en ese sentido existen nuevas líneas de investigación.

RECOMENDACIONES

Los médicos pediatras y los demás profesionales de la salud que tienen contacto precoz con las madres embarazadas y mujeres con niños pequeños (médicos obstetras, matronas, enfermeras, etc), deben estimularlas e insistir en el cuidado de su salud oral como parte del cuidado de su salud y la de sus hijos.
 
Deben efectuarse controles odontológicos periódicos, tanto la madre como el niño. Controlando los niveles de SM en la madre, se previene el contagio del niño.
 
Los padres deben tomar medidas de prevención que ayuden a mejorar la salud oral de sus hijos y en esto se incluyen las siguientes medidas: 

a)
Comenzar a limpiar diariamente los dientes del niño desde su aparición en la boca, con una gasa o un cepillo adecuado.
b)
Consultar con el odontopediatra desde el primer año de vida del niño para realizar medidas preventivas y educativas.
c)
Reducir la ingesta de hidratos de carbono por parte de los niños.
d)
No dar mamaderas durante la noche a los niños y cepillar sus dientes antes de dormir.
e)
No contaminar los cubiertos que usa el niño ni su chupete o cepillo dental, con la saliva de los adultos.

RESUMEN Y CONCLUSIONES
 
Al existir evidencia comprobada de la transmisión a través de la saliva de las bacterias cariogénicas, especialmente desde la boca de las madres a los niños, es aconsejable reforzar las medidas preventivas para reducir este contagio.
 
Debe enfatizarse el concepto de higiene bucal en los niños y en sus madres.
 
Es importante tener en cuenta la posibilidad de transmisión del SM desde la saliva de otras personas al cuidado de los niños, ya sea una niñera o en la sala cuna.
Deben efectuarse controles odontológicos periódicos como parte del cuidado de la salud de las madres y de sus hijos.
 
Los médicos pediatras y los demás profesionales de la salud que tienen contacto con madres y niños pequeños, tienen una gran responsabilidad en la mantención de la salud oral de sus pacientes. El conocimiento de las medidas de prevención permitirá evitar la formación precoz de caries y mejorar los índices de salud oral de nuestra población infantil.

REFERENCIAS

1.- World Health Organization (1987): Oral health surveys. Basic Methods. 3rd. Geneve, Suiza, WHO.
2.- Urbina T, Caro JP, Vicent M: Caries y Fluorosis en Niños de 6 a 8 años y 12 años. Minsal, Chile 1996-1999. Departamento de Estadísticas e Información.
3.- Escobar F: Prevención en Odontología Pediátrica. En: Odontología Pediátrica, 1º Edición. Santiago de Chile. Editorial Universitaria, 1991: 101-36.
4.- Mc Donald R, Avery DR: Caries dental en los niños y los adolescentes. En: Odontología pediátrica y del adolescente. Sexta Edición en Español. España. Editorial Mosby/Doyma, 1995: 209-43.
5.- Chasteen JE: Prevención de la caries dental. En Principios de Clínica Odontológica. 2º Edición en Español. México. Editorial El Manual Moderno, S.A. 1986: 1-30.
6.- Berkowitz RJ, Jordan H: Similarity of bacteriocins of Streptococcus Mutans from mother and infant. Arch Oral Biol 1975; 20: 725-30. 
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7.- Berkowitz RJ, Jones P: Mouth-to-mouth transmission of the bacterium Streptococcus Mutans between mother and child. Arch Oral Biol 1985; 30: 377-9. 
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8.- Davey AL, Rogers AH: Multiple types of bacterium Streptococcus Mutans in the human mouth and their intra-family transmission. Arch Oral Biol 1984; 90: 453-60.
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10.- Caufield PW, Cutter GR, Dasanayake AP: Initial acquisition of mutans streptococci by infants: evidence for a discrete window of infectivity. J Dent Res 1993; 72: 37-45. 
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11.- Fujiwara T, Sasada E, Mima N, Ooshima T: Caries prevalence and salivary mutans streptococci in 0-2-year-old children of Japan. Comm Dent Oral Epidemiol 1991; 19: 151-4.
12.- Alaluusua S, Renkonen OV: Streptococcus Mutans establishment and dental caries experience in children from 2 to 4 years old. Scand J Dent Res 1983; 91: 453-7. 
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13.- Mattos-Graner R, Li Y: Genotypic diversity of mutans streptococci in Brazilian nursery children suggests horizontal transmission. J Clin Microbiol 2001; 39: 2313-8. 
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14.- Köhler B, Bratthall D: Intrafamilial levels of S. mutans and some aspects of bacterial transmission. Scand J Dent Res 1978; 86: 35-42. 
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15.- Söderling E, Isokangas P, Pienihäkkinen K, Tenovuo J: Influence of maternal xylitol consumption on acquisition of mutans streptococci by infants. J Dent Res 2000; 79: 882-7. 
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16.- Köhler B, Andreen I: Influence of caries-preventive measures in mothers on cariogenic bacteria and caries experience in their children. Arch Oral Biol 1994; 39: 907-11. 
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